Te descubro en la tarde,
bajo la lluvia que refleja tu imagen en cada gota,
y te beso en aguacero.
Desde mi ventana veo,
como quedàs empapado en mis besos!
Gotas que son milagro,
espejo,
tempestad en calma,
y suavidad encarnada de mis labios.
Y me hundo en ellos,
que conocen la profundidad del mar,
que no existe semejanza,
que no existe relación,
que lo inconmensurable
sólo cobra entidad
en la grandeza de tu piel,
y en la majestuosidad de tu alma!
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